lunes, 15 de agosto de 2011
martes, 1 de diciembre de 2009
Similar but different
To Marisa…
Every time that someone asks me about my place of origin, and I obtain an “ah…” as an answer, I do not know what to really think. The answer brings some kind of stereotyped remark, that it is “similar but different”. And yes, that drugs and that coffee…
Similar because it is nothing more than another bastion of human life; different because coexistence it is not something that characterizes us Colombians. Then, one starts to inevitably think how despite the “end” of the colonial world and of the Cold War, the discourse of a “first” and “third” world, of a developed world and a developing one, still persists. None of them seem to be clear.
Being in the “first” world one supposes that everything works smoothly. And well, here they have huge public libraries, a public educational system and an astonishing infrastructure, yet deteriorated, and of course the massive access to the world of consumption. That is if you have how and with what to consume.
But not everything is like that. In numerous times, when I take the subway, it is under maintenance. When taking a bus, a two floor bus that is, one must wait for more than twenty minutes. In a subway wagon, a fat black woman with a cane argues with a miniature Pakistani looking woman. “No, you are a piece of shit”, one says to the other. Are we in
One misses, no doubt, the informalities of the “developing” world. To haggle, to bargain. The minutes you can buy in any corner of any street to make cell phone calls. Stopping the bus where and when you like, even in the middle of the road. The chaos through which in theory we are in transit towards development (?).
Yet you can also observe differences. Manual work has a value in the “first” world. Here, many build there own houses, repair them and develop a craftsmanship in the middle of the economical needs that brings each season. In
Over here, in the big apple, it is also possible to observe useless and repeated jobs, as having to guards sitting in the same desk or several people in charge of serving “food” in fast food restaurants. Maybe its purpose is to generate income and even more debt capacity.
Similar pero distinto
A Camila…
Cada vez que me preguntan por mi lugar de origen, y obtengo un “ah...” como respuesta, no sé muy bien qué pensar. La respuesta trae consigo una expresión que bordea la indiferencia y la sorpresa. “Ah…” Cuando el diálogo persiste, no encuentro otra salida sino manifestar en medio de todo estereotipo, que es “similar pero distinto”. Y que sí, que la droga y que el café…
Similar porque no es más que otro reducto de convivencia humana; distinto porque la convivencia no es algo que nos caracterice a los colombianos. Luego, entra uno inevitablemente a pensar cómo pese al “fin” del mundo colonial y de la guerra fría, persiste con fuerza el discurso de un primer y un tercer mundo, de un mundo desarrollado y un mundo en desarrollo. Lo uno, ni lo otro, resultan muy claros.
Estando en el primer mundo supone uno que todo funciona a las mil maravillas. Y bueno, se tienen grandes bibliotecas públicas, un sistema de educación público, una infraestructura imponente y en deterioro, y el acceso masivo al mundo del consumo. Siempre y cuando se tenga cómo y con qué.
Pero no es tan así. En repetidas ocasiones, al momento de tomar el metro, éste se encuentra en trabajos de reparación. Al tomar un bus, de dos pisos eso sí, toca esperar más de veinte minutos. En un vagón del metro se disfruta la pelea entra una mujer negra, gorda y con bastón, y una diminuta mujer de rasgos pakistaníes. “No, you are a piece of shit”, se recrimina la una a la otra. ¿Estamos en Colombia? No. Este, a pesar de ser el “primer mundo”, es aun un mundo operado por humanos, un mundo donde las ratas se pavonean como rata por su casa.
Por acá, en la gran manzana, también se observan trabajos inútiles y repetidos, como tener dos celadores sentados en un mismo escritorio o tener despachadores de comida rápida, que tan solo distribuyen la “comida” a los clientes. Tal vez sea con el objeto de generar poder adquisitivo y ante todo poder de endeudamiento…
sábado, 26 de septiembre de 2009
Ojo colombiano en Nueva York
El colombiano que recién desembarca en Estados Unidos no puede dejar de pensar que ha llegado a un parque de diversiones gigante. En el aeropuerto de Atlanta, las terminales están conectadas por una especie de metro interno, añorado y planeado en Bogotá hasta la saciedad. Si un aeropuerto tiene metro y nuestra capital no, desde allí se pueden empezar a palpar las diferencias.
Ya en Nueva York, se siente uno en una Bogotá por millones. Millones de edificios, carros, metros, buses, casas y gente. Gente de todos los colores, las tendencias, las naciones. Esta Gran Manzana, compuesta por los cinco distritos (o boroughs en inglés) de Brooklyn, Queens, Manhattan, Bronx y Staten Island es escenario palpable de la tan mentada globalización.
Tampoco faltan los escenarios de polarización que se ven en Colombia. Los sectarismos y diferencias de los movimientos sociales. El discurso totalizador del gobierno. En Grand Central Station, estación de metro y tren, el gobierno colombiano ubicó la campaña “Colombia es Pasión”. Esculturas de los corazones, con una estética entre rococó y traquetó, tratan de destacar aquello que recuerdan los extranjeros que han visitado Colombia. Café y foto gratis con Juan Valdez. Todos los estereotipos que pueden ayudar a mejorar la “imagen” de Colombia, desde Gabo hasta Angela Patricia Janiot. “Se trata de cambiar el script”, “que no hayan más películas como el inicio del Señor y la Señora Smith, que afecten nuestra imagen”, nos explica Saúl, encargado de las alianzas estratégicas. Un voluntario paisa, quien confiesa que se levantó a punta de ser “dish washer”, reconoce que no está al tanto de los pormenores de la campaña, pero que siente que le permite “aportar un granito de arena a su país, ¿o es que ustedes se van a ir al monte? ¿Cuál es la alternativa?”
A pocas cuadras, unos pocos manifestantes se ubican afuera del lugar donde se reúne el presidente Alvaro Uribe. Un activista norteamericano explica que protesta por Uribe y el Tratado de Libre Comercio, que va a afectar la amazonía colombiana. Dentro de sus causas también están las acciones de la Chevron en el mundo. Lo acompañan un grupo reducido de colombianos, que apela a los ya improductivos argumentos de decir que Uribe es paramilitar, narcotraficante y que su asesor es primo de Pablo Escobar. Efectivamente hay mucho por qué protestar, tal vez faltan unos argumentos más sólidos para hacerlo.
Como colombiano en Nueva York lo que surgen son reflexiones sobre lo colombiano. Un ser que para bien o para mal se abre camino. Y un país preocupado por mejorar su imagen, indudablemente afectada no por arte de magia sino por la realidad. Entonces el debate, como se lo planteaba al voluntario paisa era: ¿imagen o realidad? ¿A qué le apostamos?
martes, 11 de agosto de 2009
La conmoción pasajera colombiana

martes, 14 de julio de 2009
De visita a San José del Guaviare
San José del Guaviare se encuentra en una de las curvas que trae consigo el curso del río Guaviare. Un vuelo comercial diario con Bogotá y otros tantos vuelos militares y fumigadores, surcan sus amplios cielos. Temprano muy temprano y con algo de retraso sale el pequeño avión, para 19 pasajeros, alquilado por SATENA a SEARCA, Servicios Aéreos de Capurganá. “Lo bueno de viajar en esto es que con seguridad a uno le toca ventana”, comenta uno de los pasajeros. A bordo se distinguen un sacerdote y un militar.
El clima se debate entre días de calor intenso o de lluvia continúa, un ambiente de incierta humedad. Los primeros pasos por San José permiten conocerla poco a poco, un lugar en construcción, de colonización reciente y población realmente diversa. Colonos, indígenas, afros, militares, policías y funcionarios estatales y de organismos internacionales, señalan un paisaje multicolor, destacado en el caso de la belleza femenina como un “mestizaje sabroso”.Y vaya que así es. La comida es diversa y también sabrosa.
El Guaviare fue el escenario de la recientemente conmemorada y recontraconmemorada Operación Jaque, donde aparentemente la seguridad democrática logró el control sobre el norte del Guaviare y el sur del Meta. Para ello se emitieron diferentes documentales, así como el producido por el Ejército en todos los canales nacionales. La felicidad del general Montoya, hoy en el olvido luego de las denuncias por las ejecuciones extrajudiciales, parecía propia de la borrachera de la victoria. Junto con la yidis y la para política, entre otros y por saber, serán al parecer los amargos recuerdos del tiempo presente. Lo de mostrar, es lo que llaman la seguridad democrática, el fin del fin, el cual “será en Bogotá, y eso”, como manifestó uno de los tantos guaviarenses por adopción.
Y es que los cultivos de coca, el cambio en la estrategia de las FARC con el desdoblamientodel Frente 1 en el Frente 81 que ahora opera en Miraflores, el aumento del reclutamiento de menores, las fumigaciones y las minas antipersona, siguen a la orden del día. Sumados a un gobernador detenido por vínculos con Pedro Guerrero, alias Cuchillo, comandante paramilitar del Frente Héroes del Guaviare. Eso sí, militares y policías en esquinas, en ejercicio y en descanso.
En medio de todo, la población civil, colona e indígena, que padece una guerra donde la presencia estatal se camufla en el verde de los uniformes militares. Los indígenas, nukak, guayabero, sikuani y tucano, sometidos al desplazamiento, han encontrado refugio en resguardos próximos a los cascos urbanos. No siempre bajo las mejores condiciones, ni bajo un manejo acorde a su cultura, su lenguaje, sus necesidades. En ocasiones reciben la misma atención que la población desplazada. Y los cambios, con el conflicto, son inminentes. El nomadismo nukak, por ejemplo, no es enteramente aquel que buscaba acomodarse a los ciclos de la selva, sino el motivado por el dinero que trae consigo la ilegalidad de la coca. Los colonos felices, el sistema de endeude vigente y los nukak borrachos.
Con todo y pese a ello, el Guaviare es un lugar agradable, que respira aún la novedad de su colonización, poblada por gente amablemente noble. Epicentro no visto de la esencia misma de la seguridad democrática, la confrontación y la promesa del fin del fin. Con una nueva reelección, el fin o el comienzo, se asoman aun más difusos. Más aun para el Guaviare y para los nukak.
Sabía usted que…
...al regresar, el aeropuerto de San José estaba acordonado? ¿El motivo? La visita relámpago, a la cafetería del aeropuerto, del presidente Álvaro Uribe, para firmar dos billones de pesos para construir carreteras en el departamento. “Con esta carretera le vamos a quitar el pasaporte a los bandidos para que la utilicen los ciudadanos de bien. De eso nos encargamos el Ejército y yo, ustedes dedíquense a cultivar palma y a generar trabajo", fueron sus palabras. ¿Los ciudadanos de bien cultivan palma?
…hay significativa población afrocolombiana en el Guaviare? Así es. Vinculados desde los años ochenta como docentes, familias provenientes del Chocó forman parte del universo del Guaviare.
…San José fue colonizado desde los años cincuenta? El lugar se ve aun en plena construcción, se instalan tubos de agua y de gas natural. La presencia estatal y de cooperación internacional es significativa. Instituciones como ACNUR, PNUD y CODHES están en la jugada.
…hay un diseñador llamado John Estrada? Se considera abanderado de la moda nukak con la promoción hace unos años de una modelo nukak y de diseños nukak. Recientemente promocionó la vajilla nukak en almácenes Carrefour. ¿Moda con causa social o lucro personal?
…San José no se escapa a la moda nukak? Se observan en sus vitrinas maniquís con el característico maquillaje nukak, así como un Café Nómada y otro Makú, recomendados para el turista y funcionario institucional.
…en el Guaviare se observan salir constantemente aviones encargados de las fumigaciones contra los “cultivos ilícitos”? También se registran extraños casos, como el de un bebé de tres meses que no siente dolor, por lo que se hace daño sin sentirlo. ¿Héroe en potencia o mutación infame?
…que a continuación se presentan algunas imágenes de la visita?
lunes, 18 de mayo de 2009
VANALIDADES dice “no gracias” a una nueva reelección en Colombia

Bueno, estudie la historia de su país, deje la democracia colombiana tranquilita.
Respuesta de Álvaro Uribe a BBC Mundo ante la pregunta: ¿Usted quiere ser presidente de Colombia cuatro años más?
“El señor Uribe es la más rara de las bestias: presidente antidemocrático, proamericano y dispuesto hacia la guerra antiterrorista”.
The Economist, mayo 2009
¿Futuro? ¿Estás ahí? ¿Era verdad aquello de epidemias y dictadores, de desarrollo tecnológico y miseria humana a lo novela futurista? Oh futuro, ¿estás arropado en las telas blancas y quirúrgicas de vacunas, chuzadas y tapabocas?
En Colombia aún se hacen listas. Listas de mercado más bien poco, por lo general la economía es del día a día, comprando los ingredientes inmediatos del almuerzo. Son comunes también, las listas con nombres de personas cuya seguridad personal está advertida. “Salió una lista”, suele ser un rumor frecuente en los pueblos de Colombia. La publicación de ciertos nombres determina aquellos quienes deben abandonar el lugar, o de no, someterse a los designios de la “limpieza” social.
Los autores de estas listas son las Águilas Negras, nombre genérico que desde ya ocupan un sitial en Wikipedia. En resumidas cuentas se trata de “una nueva forma de paramilitarismo”, que ha ocupado el territorio dejado por los antiguos grupos paramilitares y continua intimidando a la población civil.
Con lista incluida. Ah, verdad ¿y el proceso de paz con los grupos paramilitares? Ah, cierto, los extraditaron… ¿Ah sí? Sí, ya no hay autodefensas sino aguilas negras, cuestión de forma.
En el discurso todo se reduce a que la política actual es tan buena que hay que garantizar su continuidad. El presidente Álvaro Uribe habla del triángulo conformado por la seguridad democrática, la confianza inversionista y la cohesión social. No se sabe muy bien a cuál de los tres pertenecen las listas. Bien podría suponerse que a la seguridad y a la cohesión social, lo que favorece la confianza inversionista.
Esto, porque se comenta que quienes están en las listas son “ladrones y viciosos”. Algunos con inocencia sincera opinan que quienes integran la lista, incluso merecen estar allí. Que es bueno para el pueblo, así se evitan los robos, los disgustos y los pleitos. La seguridad y la cohesión. La eliminación de los “malos”, porque los “buenos somos más”, principio incorporado con fuerza por la sociedad colombiana. Principio que entraña violencia, dolor y guerra.
En Quibdó la gente poco sale de noche. Temen pisar bolsas negras, temiendo lo peor sobre su contenido. Los posibles autores, la guerrilla. Ah, pero verdad que la guerrilla está derrotada, ¿no? Ah, no, que ya casi, que por eso toca prolongar la política de seguridad democrática. Ah… ¿pero sin guerrilla se solucionan todos los males de Colombia? …
No sorprende observar cómo de la trilogía de Uribe, ha salido la “lucha contra la politiquería”. Los múltiples escándalos que entrañan los vinculos entres sectores políticos, militares, paramilitares y narcotraficantes ya no le permiten enarbolar la bandera de la santidad. Los negocios de sus hijos, las chuzadas telefónicas ilegales y los falsos positivos. Por el contrario, su figura empieza a tomar otros visos, como ya lo empieza a observar la prensa internacional, víctima de su apertura hacia las otras preguntas que sí quiere responder.
Si el presidente quiere otra pregunta en vez de aquella de si quiere ser reelegido, yo respondo: no gracias a una nueva reelección en Colombia. Sigamos el consejo hostil del presidente, estudiemos la democracia colombiana. Bueno, claro está, si es que aceptamos que aun existe.
Editorial de The Economist sobre Alvaro Uribe, “Retrato del presidente colombiano”: http://www.economist.com/displayStory.cfm?Story_ID=E1_TTDVPTRG
miércoles, 22 de abril de 2009
Manual de conversaciones políticas en familia

“…lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades…”
Carta Abierta de Rodolfo Walsh a la Junta Militar (1977)
De las pequeñas lecciones se sacan grandes aprendizajes. Como cuando una muy querida profesora destacaba que es mejor ir a las cuestiones positivas primero, para pasar a lo negativo, privilegiar el contenido sobre la forma. Pero siempre evitar los radicalismos que invisibilizan los puntos medios. Matizar el gris.
En ese anhelo de poder hablar de política en familia, recomiendo anotar lo positivo de la contraparte. Es un ejercicio bien difícil. A ver, ¿qué reconoce uno del gobierno Uribe? Que sí, que es un presidente que para bien o para mal ejerce el poder. Que gobierna. Y lo hace con elocuente habilidad. Sí, que es sagaz. Que efectivamente ha gozado de victorias militares contra las guerrillas. ¿Qué más? Que la seguridad habrá mejorado en cuanto a la movilidad por las carreteras. ¿Qué más?... ¿el proceso de paz con los paramilitares? Hmmm…no creo…
Lo siento, hablo de este lado.
Pero el diálogo está dado. Te reconozco esto, pero… Acudo a Rodolfo Walsh, escritor alzado en pluma y enfrentado hasta la muerte con las dictaduras en la Argentina, quien manifestaba desde su posición: “lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades”. Y lo mismo puede argumentarse en este caso, intentando siempre reconocer la posición de la contraparte.
Los aciertos. El liderazgo de Uribe. La necesidad de mano firme luego del gobierno blando e insulso de Pastrana. Para unos un acierto, para otros un error. El error de quien se eterniza en el poder, del ejercicio de un liderazgo personalizado con tintes mesiánicos. Sí, un presidente muy hábil, quien mediatiza su personalidad y fabrica su imagen.
Un círculo que se ha posicionado con destreza en el poder, que hasta cuenta con un consejero medievalmente odioso tanto como su nombre. Rodeado, eso sí, de casualidades que van más allá de la contingencia de las coincidencias. Los congresistas uribistas vinculados con la parapolítica, la influencia de los paramilitares en las elecciones, las relaciones de parentesco y amistad con círculos narcotraficantes y paramilitares, las reuniones palaciegas, la oscuridad que rodea a la primera reelección…
…y a la segunda que viene en camino…
Otros consideran como gran acierto la Operación Jaque. Sin cuestionar el derecho primordial a la libertad y lo inaceptable que resulta el secuestro como recurso político, la expresión encierra el supuesto paso previo a la derrota del rey, en este caso las FARC. A quien mataron fue a Reyes, para Colombia todo un acierto, para Ecuador la violación a su soberanía. Si bien las FARC se encuentran rezagadas ante el acoso oficial, ¿ha cesado la violencia? Ahí, tenemos un punto de quiebre. El gran acierto que entraña el craso error de la seguridad democrática, donde prevalece la primera y la segunda sirve de adorno cómplice de una estrategia que tiene extrañas nociones de lo que es convivir. ¿O las Convivir?
Luego aparecen los errores declarados. El gobierno lamenta la muerte que produce, lamenta ser un agente de violencia. Fueron un error los falsos positivos, los rescates fallidos, las chuzadas telefónicas, las agresiones a la marcha indígena, la impunidad de la reparación… Impera el planteamiento de la fuerza, del 6% del PIB destinado al gasto militar y de una lucha ciega e ignorante contra las “drogas”. El discurso de la seguridad democrática. El discurso de la violencia como recurso democrático, donde las muertes son botín de guerra.
¿Y qué hay de lo que no sabemos? ¿De lo que sabremos? Día a día brotan semillas de escándalos, vínculos y torcidos donde se favorecen hasta los hijos presidenciales. Preocupa el afán de eternizar a alguien en el poder, de no legislar en el presente sino para perpetuar a futuro. Y perpetuar un discurso de fuerza a la brava, de poca tolerancia hacia posiciones contrarias.
Así que dialoguemos. ¿Aciertos o errores? ¿Errores o crímenes? El diálogo está dado. Tenemos mucho de que hablar…
miércoles, 21 de enero de 2009
Una burla a la libertad

Parecía un chiste de mal gusto. Una de aquellas bromas que luego de ser contada no genera más sino hastío y censura por parte de la audiencia. O parecía, en su defecto, una de las muchas ironías del mundo real. El pasado 13 de enero el presidente saliente de los Estados Unidos, George W. Bush, impuso la “Medalla de la Libertad”, a su principal aliado en Latinoamérica, el presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez.
...el pasado viernes 16 de enero, funcionarios del DAS cobijados bajo una orden de allanamiento proferida por la Fiscal 304, incursionaron en el edificio ubicado en la Av Calle 32 No. 13 – 45 en la ciudad de Bogotá. La orden estaba justificada por la búsqueda de explosivos que iban a ser usados por las FARC en posibles atentados en la capital. Lo que allí funciona en realidad son centros culturales, como El Salmón (piso 2) y Piso Tr3s, lugares de encuentro cultural de jóvenes capitalinos. Pues bien, los funcionarios entraron sin seguir las medidas establecidas, rompieron puertas y rejas, y destrozaron publicidad de protesta contra el gobierno. ¿Es esa la libertad? Ahora se entiende la Medalla otorgada por Bush al presidente Uribe.
Imagen tomada de: Bacteria, http://bacteriaopina.blogspot.com/
martes, 16 de diciembre de 2008
¿Es mejor ser empleado o propietario?

Por estos días, como ya es habitual, afloran luces, villancicos, clausuras, festejos y vacaciones propios de la época decembrina. También, como es usual, afloran caras largas diferencias y tensiones, entre trabajadores y empresarios, gremios y sindicatos, propietarios y empleados, congregados alrededor de la discusión del aumento anual del salario mínimo. Un mundo y un país, naturalmente, de patrones y obreros, producto de la lógica propia del ser humano, autoproclamada como igual pero manifestada como lo contrario. La inflación fue del 7,5%, los sindicatos piden el 14%, los empresarios llegan hasta el 6%. Una desigualdad de 8 puntos. Número que al voltearse se vuelve infinito.
Y henos aquí en Navidad. Tiempo de paz y reconciliación, dicen. De renovación, de buenas intenciones. Pero la paz y la reconciliación en Navidad suelen estar condicionadas por la máquina registradora y la renovación se suele dar en forma de regalos y empaques de utilidad efímera, condenados a la desgracia de ser basura o a la re dignificación del reciclaje.
El reciclaje anual es también justo y necesario. Familias se reúnen, compañeros departen y sentimientos se manifiestan. El colorido de luces, lleno de un simbolismo heredado sin aspavientos, en entornos tropicales adornados con la nieve desconocida, es señal de alegría y regocijo. La luz de la pólvora y los bombillos. La luz eléctrica que se aumenta y que trae en escena un calentamiento global que dice presente bajo una lluvia incesante, impertinente y saboteadora.
Acosado por la lluvia, he podido conversar con taxistas. Los hay aquellos cuyo carro es propio, otros quienes deben pasar parte del producido al patrón. Según versiones entre cuarenta mil y setenta mil pesos diarios.
-¿Ha pensado en sacar carro propio?
-Pues sí, pero no, eso es muy bravo, no deja nada, prefiero así. Se daña algo y no es sino, “jefe que el bombillo, jefe que la batería, jefe que los impuestos, jefe que, jefe que, jefe que…”.
Sale caro. Lograr ser propietario, para algunos muchos, se ha convertido en la lucha de toda una vida. ¿O la vida de toda una lucha?
Por Nicolás Cárdenas Ángel / nicolas08@gmail.com
Voces, en ocasiones alejadas de los insultos y las agresiones vacías, se dejan ver en los comentarios a los artículos de prensa. A propósito, esta interesante propuesta en un foro del diario El Espectador:
“Y si mas bien introducen una ley de reduccion de la desigualdad que ponga topes maximos a los salarios (por ejemplo 25 salarios minimos) y que diga que cualquier salario debe ser multiplo del salario minimo. Asi a todos nos convendria que el salario minimo subiera. Y ni politicos, gerentes, o estrellas de la farandula podrian ganar los sueldos astronomicos que ganan sin que la gente pobre tambien mejorara su nivel de vida”.
Opinión por: elincognito, 9 Diciembre 2008 - 9:02am - El Espectador, diciembre 15, 2008
